ADICCIONES QUIMICAS – DIMENSIONES – TIPOS

Consiste en la necesidad, ya sea física o psicológica, de continuar consumiendo una determinada sustancia.

El hecho de que una persona consuma dicha sustancia  no implican que sea adicta, para que esto suceda deben medirse las cantidades de la misma así como la frecuencia del consumo.

En este punto cabe señalar las distinciones entre uso, abuso y dependencia.

Uso: Es la relación con la sustancia en la que, tanto por su cantidad como por su frecuencia y por la propia situación física, psicológica y social el sujeto, no se producen consecuencias negativas sobre el consumidor ni sobre su entorno micro y macrosocial.

Abuso: Es aquella relación con la sustancia en las que se producen consecuencias negativas para el consumidor y/ o para su entorno más o menos inmediato.

Dependencia: Aparece cuando se prioriza el consumo de una sustancia frente a otras conductas consideradas subjetivamente por el sujeto como más importantes. En estos momentos el consumo de la droga guía todo el comportamiento del sujeto.

La dependencia tiene dos dimensiones:

1. Física: Que hace referencia a cuestiones meramente biológicas, puesto que el organismo, al adaptarse a la sustancia en cuestión necesita tener un determinado nivel en sangre de dicha sustancia, o de lo contrario no podrá funcionar con normalidad.

2. Psicológica: Se refiere al estado anímico que rodea al consumo de drogas y a la necesidad imperiosa  de consumirlas para encontrarse bien. La compulsión por consumir una determinada droga para lograr un estado afectivo agradable es un ejemplo ilustrativo de esta dimensión de la dependencia.

Mientras que la dependencia física es relativamente fácil de superar tras un determinado tiempo de desintoxicación, la psicológica es más difícil de neutralizar, debido entre otros motivos a los estímulos que elicitan este comportamiento, como pueden ser determinadas compañías, un estado de ánimo desagradable o un momento concreto de su vida cotidiana.

Tipos de adicciónes química: